Los cráneos humanos —y, en sentido más estricto, las calaveras (cráneos desprovistos de mandíbula inferior)— constituyen cargas heráldicas de aparición excepcional en la tradición bajomedieval y renacentista. Su presencia, aunque marginal, está documentada en diversos armoriales y repertorios iconográficos. Se sintetizan a continuación los casos registrados.
Los testimonios más tempranos corresponden a las armas atribuidas a Awil‑Marduk, hijo de Nabucodonosor II, cuya representación comienza a difundirse en armoriales de mediados del siglo XV. En dichas fuentes, el nombre aparece generalmente deformado como Ewfullmer o variantes próximas. La inclusión del cráneo en este contexto debe interpretarse como un mueble simbólico de carácter legendario, propio de las series de armas atribuidas a personajes de la Antigüedad.


A partir de finales del siglo XV, se documentan igualmente escudos atribuidos a la Muerte, en los que figura una calavera o caput mortis como carga principal. Estos blasones pertenecen al ámbito alegórico, no a linajes reales.

El caso más antiguo que podría corresponder a un titular real es el de Francesco Carosio, obispo de Melfi, cuyo escudo con calavera aparece en las Crónicas del Concilio de Constanza. La versión más antigua localizada de dichas crónicas es de 1483, aproximadamente setenta años posterior al concilio, lo que introduce la posibilidad de que el blasón no reproduzca fielmente las armas efectivamente usadas por el prelado.

En el siglo XVI se registran dos ejemplos adicionales:
Conde de Macoy (Francia) — Escudo con calavera sosteniendo un hueso en la boca, mueble de carácter explícitamente macabro y de difícil interpretación simbólica dentro de la heráldica francesa del periodo.
Coeis (?) (Alemania) — Escudo con calavera acompañada de una planta de lirio de los valles, combinación iconográfica inusual que podría tener lectura funeraria o moralizante.

Ya en los inicios del siglo XVII se documenta un ejemplo alemán fechado en 1603, así como las armas italianas de Bonifaci, datadas en torno a 1605, ambos con presencia explícita de la calavera como carga principal.


Ejemplo más de las armas atribuidas a la Muerte:

Y laatribuida a Cam, el segundo hijo de Noé, procedente de un heraldario polaco:











